martes, 27 de diciembre de 2016

Reflexión X ¿Sabes quién eres?

Piensa que eres una maravilla, el mayor de los milagros. No hay otro ser igual a ti en el universo, ni lo hubo ni lo habrá. Y así existieran infinitos universos con infinitos seres, tú seguirías siendo único y singular.
Eres grande, aunque te sientas tan pequeño… eres tan grande, como tu capacidad de soñar, de amar, de pensar y de sentir la vida. Eres mucho más de lo que otros pueden apreciar y conocer de ti. ¿No eres acaso un profundo misterio para ti mismo? ¡Maravilloso misterio! ¿Quién se atreverá a decir lo contrario? Y si lo dijera, hablaría falsedad y mentira.

Tal vez sientas que no eres transparente, tal vez te has dejado colocar tantas máscaras, tal vez te sientes sucio…  Anda, haz la prueba, rasca sólo un poco de esa cáscara que te recubre y verás cuánto brillas, más que el cristal bruñido expuesto al sol de pleno día. No te escondas, deja ya esas máscaras que te impiden verte tal y como eres. Sí, sé que muchas veces te sientes roto por dentro, cansado de la vida y que llevas cicatrices y heridas… pero es tu opción cubrirlas o dejar entrar la luz a través de ellas. Tus heridas expuestas a la luz, no pueden afearte, por el contrario, sólo te embellecen más porque dejan entrever esa chispa, esa grandeza y esa fuerza que llevas en ti, aunque te sientas la más débil e incapaz de todas las criaturas. Recuerda simplemente que cada paso que diste, ha sido un peldaño que subiste en la extensa escalera de la vida, has tenido que esforzarte y sin dudas, no ha sido fácil. 

Date permiso para soñar nuevos sueños, aunque algunos se hayan hecho pedazos y otros ya no sean alcanzables. Más importante que alcanzar una meta, es tener un objetivo, no darse por vencido y seguir adelante.
Date permiso de ganar pero también de perder, es necesario y lo sabes. 
Date permiso para ser tú mismo, no inventes un personaje ni seas lo que crees que otros esperan de ti; no estás en el mundo para cumplir con las expectativas de otros y tarde o temprano, todas las máscaras caerán y quedarás vulnerable y al desnudo, tal y como eres. 
Date permiso para equivocarte, repito, debes darte este permiso, porque eres humano y porque estás caminando en la oscuridad e incertidumbre y por esa misma razón, tropezarás y caerás muchas veces. Si no te das a ti mismo este permiso, vivirás una existencia llena de amargura que te impedirá amar plenamente quitándote la capacidad de perdonar. 
Por sobre todo eso, y aunque parezca una obviedad, debes darte permiso para amar. Amar inmensamente, profundamente, aún cuando no seas correspondido más que con desprecios e ingratitud. Ama, porque es el amor la fuerza inextinguible, la paz de la conciencia, la vida de tu alma. Ama porque no existe otra cosa que valga más la pena y la alegría, que amar. El amor, te hace invencible, no hay guerrero más valeroso ni temerario, como el corazón que se arroja sin vacilaciones al amor. Ten la plena certeza y camina con la seguridad de que hay una sola cosa de la que es imposible que te arrepientas de haber hecho en tu vida, y eso es de amar. Todo lo demás es accesorio, comparado con esta sublime capacidad que llevas en tu interior.

lunes, 26 de diciembre de 2016

¡A volar!

Y me quedé pensándote…

Y cuanto más te pensaba

más te ibas transformando

en una idea vana.

Y lo concreto de ti,

eso que amaba

era el volátil anhelo

de una mente turbada.



Cuando intentaba aferrarme 


a tus recuerdos, 

las imágenes

se me desdibujaban...

Y ya no eras real, ya no eras tú.

Como la confusa memoria

que se tiene 

de un sueño al despertar. 



Ideas y recuerdos, 

sueños y pensamientos

como aves dentro mío

añorando libertad.

                                                  
Y sabes… ya no quise retenerlas,

busqué la llave,

abrí la jaula


y las dejé volar.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Un día de esos...

Un día de esos en los que parece que el tiempo no ha pasado y volvemos a estar juntos… no importa si más viejos; sólo sé que se parece mucho a un día de esos que ya no volverán.

Algunos nos observan desde algún vértice oculto en el espacio, ya habitantes del más allá del tiempo.

De pronto, no importa cuán extenso sea el recorrido del camino en el que hayamos avanzado, ni cuántas historias, cicatrices y heridas llevemos escondidas en el alma.

El rumor de la lluvia acompaña otros rumores viejos, y yo intento atrapar el instante en estas breves líneas… Vagamente alcanzo acaso un poco… nada. Es un tropel de pensamientos y sentimientos irrumpiendo en mi mente y en mi alma, y en cambio, apenas un esbozo lo que logro decir con mis palabras.

Esos silencios… los de aquellos que no están, ahora duelen  y los tornan más ausentes todavía. Se los extraña aún en aquellas cosas que nos eran enojosos y molestos ¡qué paradojas de la vida!



Pero pasa… ya las voces, no son como esas voces que recuerdo. Los olores son otros. Se han transfigurado las miradas, las veo ensombrecidas. Los mohínes de antaño han moldeado poco a poco los rostros, dándoles la apariencia de lo definitivo. 

El tiempo sí ha pasado, es innegable, pero aún hoy, aunque sólo sea por este breve instante, estamos vivos, estamos juntos a pesar de todo.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

23/11/2014 El tiempo de la espera

Hay un rompecabezas por armar

pero no tengo aún, todas las piezas.

El tiempo de la espera, es doloroso

como aquel de la siembra.



Tal como la semilla que se siembra

en soledad, a salvo, bajo el suelo

pero carece de aire y para respirar

se fortalece en su ser, por horadar la tierra,

para salir de sí, para entregarse.



No es para ser semilla, que fue hecha.

Ha de surgir de las profundidades

con su verdad al fin esclarecida.

Eres pequeña, semilla, y eres frágil

pero no temas, pues crecerás

con sol o con tormentas.

Y ya no estarás sola nunca más…

Mira a tu alrededor:

¡Tantos te esperan!

21/12/2016


Hoy tengo tantas ansias

de contarte mis sueños...





Esos que se desprenden

como si fueran hojas

¡ay, si yo fuera árbol

siempre verde y florido!


Anidarían aves

en mi frondosa copa

alegrando mis horas

con sus alegres trinos.


¡Ay, si yo fuera un ave!,

buscaría en mi vuelo

acercarme un instante

allí donde tú estés...


Porque siempre he soñado

con encontrarte un día,

porque nunca he tenido

otro anhelo tan mío.

martes, 20 de diciembre de 2016

20/12/2016

A veces vuelve esa alegría ingenua;

el aire perfumado,

los sonidos amenos...

quisiera retenerlos en mí

y hacer posible

que el tiempo no discurra,

que me espere.


¡Si el tiempo me esperara

en el preciado instante

en el que se fundieron

tu mirada y la mía!...

Ya no habría otros ojos

ni habría ya otros besos,

sólos tú y yo, en lo eterno

de nuestra breve historia.

Recordando el concurso de manchas 2015, con mis pequeños ganadores.


lunes, 19 de diciembre de 2016

05/09/2016

Me asombra descubrir

cómo es todo tan distinto...

no reconozco el camino

que mis pasos anduvieron.

La senda se ha vuelto oscura

con un entorno siniestro.

La luna perdió su brillo

se apagaron las estrellas

se ocultaron las luciérnagas.


Y la luz... se me fue dentro

¿dónde hallarla? ¡No sé dónde!

Y mis ojos se han quedado

como dos huecos profundos

incapaces de mirar

las bellezas que antes vieron.

¿Qué hay en mi corazón?

Parece una sombra fría, vacía,

la nada misma... informe y lacerada.


¿A dónde está la chispa?

¿A dónde el fuego?

Ese que daba calor

a los días del invierno.


Quiero encontrar... aún sin fuerzas.

Me resisto, voy buscando

en esa memoria que hoy

me parece tan ajena,

las luces que en otro tiempo

las tinieblas encendieron.



Dame de tu Corazón

ese fuego que caliente

mi gélido corazón.

Dame de esos ojos tuyos

la mirada siempre ávida

de contemplar el amor.

Pero hasta tanto me des

esto que te estoy pidiendo....

Dame aún la fortaleza

para seguir resistiendo.

Reflexión IX Cuando el corazón se cansa de los engaños y mentiras...




¿Quién en mayor o menor medida, no lo ha experimentado en su propia vida? Siempre me he preguntado la razón de ser del hombre mentiroso. ¿Cuáles son los intrínsecos motivos que lo arrastran a este tipo de actitudes y comportamientos corroyendo sus propias vidas y las de quienes lo rodean? No me refiero a cualquier persona que en cualquier momento, puede caer en una mentira, sin premeditación. Los mentirosos a los que me refiero, tienen en sí esta característica, y es la de premeditar, elucubrar, inventar historias, entretenerse en esos pensamientos. Realmente, hay quienes terminan haciéndose adictos a la mentira que los lleva también a intimar con una de sus parientes más cercanas, que es la manipulación. Porque quien miente decidida y voluntariamente, manipula, cambia la verdad, la tergiversa, la esconde, la sepulta… habrá mucho dolor alrededor del mentiroso, hasta que críe su fama y tenga que cargar en sus propias espaldas el peso de los sufrimientos que causó a otros. Luego, nadie creerá en sus patrañas, tal y como nos contaban cuando éramos niños, que ocurrió en la historia de Juanito y el lobo. Es de lamentar que parece siempre haber a su alcance una presa dispuesta a caer en sus redes de falso encantamiento y fascinación.

El mentiroso, llega a creer y tragarse sus propias falacias. No quiero, sin embargo, pensar que todo mentiroso compulsivo, miente coercitivamente para dañar a los demás, para burlarse, para sacar ventaja de ellos socavándoles su dignidad y utilizándolos luego a su antojo cuanta más ingenuidad y buena voluntad encuentre de parte de los otros. Quiero creer que algunos, ponen en práctica su plan como el único medio de supervivencia que su mente enferma logró desarrollar. Uno muy ruin, muy bajo, pero el único dada su peculiar bajeza. A estos, casi diría que no puede pedírseles otra cosa. Me he cruzado en el camino de mi vida con algunos de ellos y si bien al principio sentía rabia al descubrirme engañada, luego me daban pena. Porque eran seres infelices que vivían confundidos, inmersos en sus propios embrollos de pensamientos inútiles. Estos, creo, son más peligrosos para sí mismos, que para los demás. Porque en definitiva, la mentira a la que se habitúan, los acaba aislando y rebajando, quitándoles hasta la dignidad. Así es… los he visto caer en abismos infranqueables en pos de sus engaños.

Pero las artimañas inteligentemente planeadas para ruina de los otros… eso, es algo macabro. Caer en manos de alguien mentiroso y manipulador, puede constituir un verdadero calvario. Estos son los lobos disfrazados de corderos... difíciles de detectar cuanto más ingenua es la víctima.  Es que las mentiras de las que nos quieren convencer, no son sólo atractivas, sino que suelen rodearlas de planteamientos maravillosos, de una apariencia de bien extraordinarias… pero tarde o temprano, y ojalá sea más temprano que tarde, nos daremos cuenta de la oquedad que esconden no sólo sus palabras y promesas. Lo más terrible, sin embargo, no es el espacio hueco que dejan en nosotros esas palabras mentirosas, sino que antes, han ahuecado sus propias almas, transformándose en seres siniestros, gélidos y vacíos, oscuros y sin rostro de verdad, un invento más de sí mismos, la misma nada a la cual en su persistencia, serán lamentablemente reducidos.


Nada subsiste sostenido en el engaño, y si lo hace, es alimentándose de más y más mentiras. Por todo esto, sé que la verdad, y sólo la verdad es la maravillosa puerta que una vez atravesada nos conduce a la plenitud de la vida.  Aunque parezca difícil de sostener en todo tiempo, y no admita componendas ni adulteraciones. La verdad lisa y llana, como un puente tendido entre dos almas, es la que crea esa atmósfera de paz y de confianza entre seres de mentalidad sana, ávidos por conocer el bien y permanecer en él, con pleno convencimiento, honestamente y con integridad.  No vale la pena desanimarse.  Descubrir que hemos sido engañados, duele mucho cuanto más ilusiones y expectativas hayamos puesto en esa máscara de personaje ficticio que es el engañador.  Pero justamente por eso, hay que seguir adelante, porque la verdad es lo que siempre valdrá la pena.


Salmos 34:12-13

¿Quién es el hombre que desea vida y quiere {muchos} días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.

Efesios 4:25

Por tanto, dejando a un lado la falsedad, HABLAD VERDAD CADA CUAL CON SU PROJIMO, porque somos miembros los unos de los otros.

Proverbios 12:22

Los labios mentirosos son abominación al SEÑOR, pero los que obran fielmente son su deleite.

Salmos 101:7

El que practica el engaño no morará en mi casa; el que habla mentiras no permanecerá en mi presencia.

Salmos 58:3

Desde la matriz están desviados los impíos; desde su nacimiento se descarrían los que hablan mentiras.

lunes, 12 de diciembre de 2016

2003

CUANDO VEO QUE TODO
VUELVE A FUNCIONAR
Y DESPIERTO AL FIN
DE MIS ERRORES.

LA VIDA RECOBRA
EL SENTIDO PERDIDO
Y CADA COSA VUELVE
A OCUPAR SU LUGAR.

NO DIGO QUE YA
NO TENGA MIEDO
PUES LO TENGO...
PERO ES DULCE EL TEMOR
DEL QUE SE SABE
EN CAMINO A LA META.

VOLVER A MIRAR
LA VIDA CON ASOMBRO
Y NO DEJAR DE ILUSIONARME
AUN SABIENDO
QUE ILUSIONES SON TAN SOLO ESO.

SER COMO UN NIÑO
QUE TODO LO DESCUBRE
Y EN TODO ENCUENTRA
ALGO CON QUE MARAVILLARSE.

VOLVER A LO SENCILLO,
A LO QUE EN APARIENCIA
CARECE DE VALOR, PERO LO TIENE.

DEJAR DE DETENERME
EN LO IMPOSIBLE
Y HACER QUE LO POSIBLE
SE REALICE.

Y AUNQUE SEA PEQUEÑO
SABER PONERLE
UN TOQUE DE GRANDEZA,
Y QUE, SINO EL AMOR
ES LO QUE TODO LO HACE GIGANTESCO.

Allá por 01/09/2012

Hay una niña llorando,

sentada en la vereda,

que de tan sólo mirarla,

se han conmovido las piedras.




Las estrellas en lo alto

de lo bajo, no se enteran:

ella sólo ve penumbras

y nebulosas tinieblas.




El rocío de sus ojos

moja la tierra reseca

y va brotando una flor

sin que la niña lo sepa.




Hay una niña llorando

en la noche que se acerca

y a lo lejos se oyen cantos

y algarabía de fiestas.




La niña sigue llorando,

arrullada en su honda pena

esperando ver el día

en que emergerá la flor

de lo hondo de la tierra.




Llora, mi niña, que el sueño

vendrá por darte descanso:

ya se perciben tus párpados

reclamando su presencia.




Crece la flor, y la niña

se ha dormido en la vereda;

en la quietud de la noche,

se estremece, sueña y tiembla,

y aunque el sueño vino al punto

el descanso se le niega.




Sigue soñando y llorando,

que el llanto al soñar alterna,

(no despertará tranquila

ni desahogará su pena:

pues le robaron sus sueños

aunque sea tan pequeña,

pero verá aquella flor

creciendo de la honda tierra

y donde vertió su llanto

allí mismo la contempla).




Llora, niña, mas no olvides

estas flores que nacieran

de tus lágrimas amargas

que el mundo no comprendiera.




Yo te comprendo, mi niña,

sola en la noche serena

a la intemperie del tiempo

¡que es un tiempo de tinieblas!




Si de rodillas, vencida,

nació una plegaria nueva,

surgirán aves y rosas,

verás de lejos la piedra

que entorpecía el camino

impidiendo ver la huella.




Otros pasos te preceden

niña que en la noche rezas,

y son pasos bendecidos

por el rocío vertido

en una mañana nueva.




Abre tus ojos, contempla,

¡levántate de la tierra!