lunes, 4 de abril de 2016

Te amé...


Te amé… en la angustiosa incertidumbre

de no saber nunca qué pasaría.

Atesorando esas miradas y esos gestos

que buscaba por todas partes

sabiendo que tal vez

sería lo único de ti que quedaría.

Te amé… con un corazón limpio y expectante

abierto a la novedad de descubrir la vida junto a alguien.

Te amé con esperanza, y con desasosiego;

con alegría y con la más pura ternura

de los primeros años…

Te amé en canciones que me decían todo de nosotros

en las cálidas ilusiones que albergaba

mi joven corazón enamorado.

Fueron años hermosos en tiempos de agonía…

¿Cómo explicarlo?

Sólo sé que te amé y no me arrepiento,

que de volver atrás, te volvería a elegir

porque no he conocido en este mundo

a una mejor persona a la que amar.

Porque a pesar de todo

no fue en vano encontrarnos,

porque había un plan mayor que superaba

todo lo que imaginábamos.