lunes, 4 de septiembre de 2017

Reflexión XII




¿En qué momento dejamos de ser nosotros mismos, para convertirnos en algo tan ajeno? Asemejándonos a qué, o a quién. ¿Cuál es, ciertamente el prototipo, el referente al cual seguimos? ¿Por qué hay que ser como alguien más, por qué hay que ser distintos a lo que esencialmente somos? ¿Por qué terminamos, a la mitad del camino de la vida, desconociéndonos, intentando con pocas esperanzas encontrarnos nuevamente? ¿Cuántas capas hay cubriendo lo que somos? ¿En cuántas piezas de rompecabezas se ha descompuesto nuestra historia? ¿Hacia dónde vamos, si no estamos donde hubiéramos soñado estar?


Si lo que con el alma anhelábamos, inexorablemente ha quedado truncado y se ha perdido… ¿Hacia dónde caminar de ahora en adelante? Con sueños disfrazados y deseando qué cosas, las que al final, no son las que deseamos, porque no definen nuestro ser y nuestro anhelo más profundo: porque éstos, han quedado sepultados, invisibles, prácticamente inaccesibles… 

Cuando de pronto nos detenemos en un punto de la vida, para vislumbrar que toda nuestra exitencia ha sido una suma de renuncias, siempre creciente y constante… Que no ha sido fácil y que no hemos podido aferrarnos caprichosamente a nada. Ni tesón ni fortaleza, nos han sostenido en esta vertiginosa carrera. Y cuántas veces nos hemos descubierto con el alma y las manos vacías… quizás rotos, destrozados. Asomándonos apenas, otra vez temerosos, pero con ansias renovadas de volver a ser y estar enteros, aunque esto nos requiera siempre, más renuncias.

Y volvemos al ruedo de la vida, sin haber salido nunca…

jueves, 6 de julio de 2017

16/06/2017

Dejo pasar las horas
que en silente discurso
se alejan, se atesoran
en un lejano olvido.

El paisaje sombrío
detrás de mi ventana
preludia ya un invierno
opaco y sin albores.

Apenas un murmullo
de esperanzas, se cierne
sobre la incertidumbre
de aquello que percibo.

Como la tenue luz
de una estrella lejana
encendida en la noche
que se cerró en mi alma.

Luz... y apenas, esperanza,
arraigada en un sueño
de memorias antiguas
(que no pueden volver).

Y sin embargo, despierto
en medio de la noche
con el anhelo vivo
de ver brillar el sol.

viernes, 5 de mayo de 2017

Será...

Será que me fui acostumbrando a que las personas que amo, sin razones aparentes, desaparezcan sin más un día de mi vida. Será que me fuerzan a echarlas de menos, ya​ sin pensar en las posibles causas del alejamiento.
Y dejo ir... Porque en definitiva, pienso que así es la vida, mi vida: sin ataduras, sin amarras, en donde se queda y permanece quien así lo quiere.
Sin embargo, no quiero retirarles mi cariño, porque sólo en el amor estarán siempre conmigo, sin distancia y sin tiempo.  Sólo en el amor, mi plegaria continuará rodeándolas, protegiéndolas hasta el final de mi vida y aún más allá.

lunes, 6 de febrero de 2017

06/02/2017



Resurgirás radiante

de las cenizas muertas,

bendecida y amada

en las manos de Dios.






Ya no reconocida...

otra será admirada

y tu dicha, en su dicha

y tu amor, en su amor.



Volverás a reír

con alegrías nuevas

y con nuevos colores

relumbrarás al sol. 




Tan sólo aquieta... espera,

no huyas y no temas

el tiempo en el que vives,

es el tiempo de Dios.