lunes, 15 de diciembre de 2014

Texto de 1998

                Desde ayer, estuvieron dando vueltas en mi cabeza tantos pensamientos abrumadores.  Algunas cosas se retienen fácilmente en la memoria. Otras, en cambio, es preferible echarlas al olvido para no evocarlas ya nunca.  Pero esos recuerdos alborotados, que bogan por salir…  Es difícil retenerlos o ahuyentarlos.  Están ahí, a veces escarneciendo la mente y el corazón.  No quisiera pensar tanto ni dejar que pululen en mi interior tantas ideas vagas, fortuitas, desesperanzadoras.  Lucho por mantener la fe y la esperanza vivas, como la luz de un candelero en la oscuridad,