miércoles, 18 de febrero de 2015

Camino del sol



Cuando llega la lluvia en primavera

La tierra reverdece y las flores aroman

Con su fragancia tenue

De novedades que discurren en la brisa.

El amor se dilata en las praderas,

El sol al fin lo encuentra, sonrojado

Y lo ilumina todo, disipando la niebla.



No queda oscuridad, no queda ruido

Pues el canto del amor, dulce sonido,

Recorre al punto, de un extremo al otro

Sube a lo alto de los cielos, en las nubes

Y se abaja hasta la flor más diminuta.



No hay pequeñeces en amar,

Todo es grandeza, pues todo lo transforma

Como el pincel colorido del pintor

Va retratando un rostro sonriente y ameno

Así el amor pinta con sus colores nuevos

Las risas en los rostros y el brillo de los ojos.



Se encuentran los amados bajo el cielo,

Y refulgen las miradas, que embelesan.

El alma que al amor dulce se entrega

Lleva ligera carga, para correr muy presta

Al llamado de aquel que la acaricia

Con solo pronunciar su nombre.



Y tú, mi pequeña, que fuiste en alas del amor

levantada de la tierra y que has dejado huellas camino del sol

hoy has de saber

Que sola ya nunca podrás regresar;

Busca en el que amas, las huellas que faltan

Camino del sol.