miércoles, 21 de diciembre de 2016

23/11/2014 El tiempo de la espera

Hay un rompecabezas por armar

pero no tengo aún, todas las piezas.

El tiempo de la espera, es doloroso

como aquel de la siembra.



Tal como la semilla que se siembra

en soledad, a salvo, bajo el suelo

pero carece de aire y para respirar

se fortalece en su ser, por horadar la tierra,

para salir de sí, para entregarse.



No es para ser semilla, que fue hecha.

Ha de surgir de las profundidades

con su verdad al fin esclarecida.

Eres pequeña, semilla, y eres frágil

pero no temas, pues crecerás

con sol o con tormentas.

Y ya no estarás sola nunca más…

Mira a tu alrededor:

¡Tantos te esperan!

21/12/2016


Hoy tengo tantas ansias

de contarte mis sueños...





Esos que se desprenden

como si fueran hojas

¡ay, si yo fuera árbol

siempre verde y florido!


Anidarían aves

en mi frondosa copa

alegrando mis horas

con sus alegres trinos.


¡Ay, si yo fuera un ave!,

buscaría en mi vuelo

acercarme un instante

allí donde tú estés...


Porque siempre he soñado

con encontrarte un día,

porque nunca he tenido

otro anhelo tan mío.