Desde ayer, estuvieron dando
vueltas en mi cabeza tantos pensamientos abrumadores. Algunas cosas se retienen fácilmente en la
memoria. Otras, en cambio, es preferible echarlas al olvido para no evocarlas
ya nunca. Pero esos recuerdos
alborotados, que bogan por salir… Es
difícil retenerlos o ahuyentarlos. Están
ahí, a veces escarneciendo la mente y el corazón. No quisiera pensar tanto ni dejar que pululen
en mi interior tantas ideas vagas, fortuitas, desesperanzadoras. Lucho por mantener la fe y la esperanza
vivas, como la luz de un candelero en la oscuridad,
Creando mi propio espacio para dar a conocer mis producciones plásticas y literarias... Mi mundo interior.
lunes, 15 de diciembre de 2014
domingo, 14 de diciembre de 2014
Nunca mío 04/08/2014
Nunca mío, diré…
Tu risa por la tarde,
tu voz que no recuerdo
y esos ojos ausentes…
Nunca míos.
Serás de las montañas,
de las aves que vuelan,
del lecho en que descansas,
del candor de tus hijos,
del hogar que te guarda,
de la mujer que amas…
De las rosas serás,
de las estrellas;
del asfalto que pisas
del fuego que te abriga.
Serás del aire, del sol…
aún de la lluvia.
Y de la vida serás
mas nunca mío.
de las estrellas;
del asfalto que pisas
del fuego que te abriga.
Serás del aire, del sol…
aún de la lluvia.
Y de la vida serás
mas nunca mío.
Tu risa por la tarde,
tu voz que no recuerdo
y esos ojos ausentes…
Nunca míos.
Serás de las montañas,
de las aves que vuelan,
del lecho en que descansas,
del candor de tus hijos,
del hogar que te guarda,
de la mujer que amas…
Porque jamás lo fuiste,
porque, aunque te buscaba
sin ser indiferente
fuiste esquivo.

Porque no me encontraste
donde yo te esperaba,
porque nunca llegaste…
¡Nunca mío!
Te anhelaban mis labios
pero no los besaste…
Se cerraron mis ojos
cansados de esperarte.
Y me aferré a otro sueño:
sabes, tú y yo, felices
ya no en la misma casa,
ya no esposo, no mío.
Te soñé una familia
que te abrace dichosa
y tres lunas plateadas
encendieron tu noche.
Te dejé, no sin duelo,
me alejé, no sin llanto
como se deja el sueño
más ansiado y querido.
porque, aunque te buscaba
sin ser indiferente
fuiste esquivo.

Porque no me encontraste
donde yo te esperaba,
porque nunca llegaste…
¡Nunca mío!
Te anhelaban mis labios
pero no los besaste…
Se cerraron mis ojos
cansados de esperarte.
Y me aferré a otro sueño:
sabes, tú y yo, felices
ya no en la misma casa,
ya no esposo, no mío.
Te soñé una familia
que te abrace dichosa
y tres lunas plateadas
encendieron tu noche.
Te dejé, no sin duelo,
me alejé, no sin llanto
como se deja el sueño
más ansiado y querido.
Me alejé saboreando
mi soledad amarga
y así, pasó la noche:
nunca mío.
El sol salió glorioso
un día inesperado
invitándome a andar
otros caminos.
mi soledad amarga
y así, pasó la noche:
nunca mío.
El sol salió glorioso
un día inesperado
invitándome a andar
otros caminos.
Cada tanto, te sueño
pero no estás conmigo.
A veces, te recuerdo
pero voy olvidando…
No quiero atesorarte
pues otros te atesoran,
estabas para otros,
no por mí, estoy segura.
Y al fin,
pero no estás conmigo.
A veces, te recuerdo
pero voy olvidando…
No quiero atesorarte
pues otros te atesoran,
estabas para otros,
no por mí, estoy segura.
Y al fin,
hallé mi historia,
la propia, la que como un torrente
sobre mí se desborda.
la propia, la que como un torrente
sobre mí se desborda.
La que me trae aludes
de sentires vibrantes.
me encontré al fin
cuando no me buscaba.
de sentires vibrantes.
me encontré al fin
cuando no me buscaba.
Saber que estuve dentro…
¡tanto tiempo esperándome!
Ya hoy puedo entregarme
al aire y a las rosas
y caminar cantando
otras canciones.
Y titilan estrellas
por todas partes, ¡mías!,
tantos ojos brillantes
que su amor me prodigan.
No eras tú, al fin de cuentas,
pues dentro de mi alma
encontré aquel amor
que por fuera, buscaba.
¡tanto tiempo esperándome!
Ya hoy puedo entregarme
al aire y a las rosas
y caminar cantando
otras canciones.
Y titilan estrellas
por todas partes, ¡mías!,
tantos ojos brillantes
que su amor me prodigan.
No eras tú, al fin de cuentas,
pues dentro de mi alma
encontré aquel amor
que por fuera, buscaba.
jueves, 20 de noviembre de 2014
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